martes, 21 de abril de 2026

Grecia

Este viaje lo vamos a dedicar a recorrer la Gran Ruta de la Grecia Clásica, una Grecia menos turística y menos masificada.
Recorreremos los principales centros arqueológicos del país que incluyen: Atenas y su más que famosa Acrópolis donde se encuentra el Partenón. Delfos, hogar del famoso Oráculo de Delfos y el Templo de Apolo. Olimpia, sitio de los antiguos juegos olímpicos y el Templo de Zeus. Micenas, conocida por su imponente arquitectura y la tumba de Agamenón. Epidauro, que destaca por su teatro tan bien conservado y terminaremos conociendo los espectaculares monasterios colgados en las montañas de Meteora, antes de regresar nuevamente a Atenas donde pillaremos barco en El Pireo para pasar un par de días en la pequeña y tranquila isla de Agistri, regresando de nuevo a Atenas donde estaremos los dos últimos días de nuestro viaje.

Martes 21 de abril, a las 8,15 tomamos el metro hacia Barajas, facturamos y puntualmente a las 10,45 estamos levantando el vuelo, tomando tierra en el aeropuerto Eleftherios Venizelos de Atenas, 3 horas después. Aquí son las 3 de la tarde hora local (+1 que en España).
Una vez estamos en la sala de espera, salimos a la calle por la puerta 5, giramos a la derecha y nos encontramos con un gran parking donde se encuentran los autobuses turísticos y las furgonetas de la mayoría de las agencias de alquiler de coches. Esperamos 5 minutos y aparece la de nuestra compañía VOLTA 4u que nos lleva hasta su delegación, esta se encuentra como a 3 kms del aeropuerto. Nos atienden de inmediato, rellenamos papeles y en 10 minutos tenemos nuestro flamante Nissan Micra listo para recorrer el norte de Grecia.

Nuestra primera parada es el Canal de Corinto, una vía de agua artificial que une el Golfo de Corinto con el mar Egeo por el istmo de Corinto. Un canal de 6.343 metros, una profundidad de 8 metros y una anchura de 24,60 metros.
El trayecto lo hacemos todo por autopista con un excelente estado de la carretera y 3 peajes que en total suman 8 €. Invertimos poco más de 1 hora en llegar. Aparcamos junto al puente de la antigua carretera nacional (Corinth Canal Old Bridge) que nos ofrece unas vistas casi simétricas desde una altura de unos 80 metros. Unas cuantas fotos y continuamos viaje hacia Nauplia situada en el Golfo Argólico.

Otros 65 kms y estamos entrando en Nauplia. Aparcamos en el enorme parking del puerto (gratuito) que se encuentra a 100 metros de nuestro alojamiento, el Grimani Pensión (68,50 € aloj), habitación de tamaño más bien escaso, un baño al que le falta una puerta de la ducha, buenas vistas, todo a estrenar pero pensamos que en verano debe de ser bastante ruidosa ya que da a la carretera y tiene bastante tráfico. Para esta época es una buena opción aunque con un precio demasiado alto.
Son algo más de las 6 de la tarde cuando salimos a recorrer esta ciudad que nos parece cuidada, limpia y muy acogedora.
Eso sí, unos vamos a pie y otras en patinete 😂.

Recorremos una gran parte de la zona antigua y hacemos una parada para visitar la Iglesia ortodoxa de Panaghia, dedicada al nacimiento de la Virgen María, una de las iglesias más antiguas y bellas de la ciudad.
Data del siglo XV y, alrededor de 1.700, se transformó en una basílica de 3 naves, adquiriendo su forma actual.
Cenamos en el restaurante Arapakos, bien, producto fresco y mucha calidad.

Día 22, amanece un bonito y soleado día, salimos a desayunar a una cafetería cercana, a la vuelta recogemos todo y entregamos las llaves. Estamos indecisos si salir a navegar o dejarlo amarrado en puerto y dar una vuelta con el coche 🤔🤔.
El superyate Blue, una imponente embarcación de 160 metros es propiedad del jeque Mansour bin Zayed Al Nahyan, dueño del Manchester City y vicepresidente y viceprimer ministro de los Emiratos Árabes.
 
Se trata del cuarto yate más grande del mundo, tiene un costo de 600 millones de $, 2 helipuertos, y los costes anuales de mantenimiento rondan los 60 millones de $.
Ojo a los datos, su consumo estimado es de 3.700 litros de fuel por hora de navegación, unos 5.700 €/hora y unos 700 €/hora cuando está atracado en puerto, su depósito de combustible tiene una capacidad de 1.080.000 litros. Mientras nosotros estábamos en la zona, 11 camiones de combustible se encontraban allí a la espera de que les tocase su turno para descargar. 🫣🫣 Datos que al resto de los humanos nos marean.

Bien, dejemos de soñar y volvamos a nuestro día a día que creo que es bastante más interesante que el de esta gente. Cogemos el coche y nos vamos hasta la playa de Arvanitia donde aparcamos, aquí cogemos el sendero que transcurre a lo largo de la costa hasta llegar después de unos 3 kms hasta la playa de Karathona, playa de tierra más que de arena y que a mí personalmente no me dice mucho.

Regresamos de nuevo y subimos hasta el Acronafplia Castle, punto desde el que tenemos unas vistas 360º sobre la ciudad y el puerto de Nauplia.

En la imagen el islote de Bourtzi, famosa fortaleza marítima situada frente al puerto de Nauplia. Fue construido por los venecianos en 1473 para proteger la ciudad de los invasores, este castillo se encuentra situado a unos 600 metros de la costa.

Son ya las 13 horas, ya podemos ir a hacer el check in en nuestro nuevo alojamiento el Vasilis Nafplio (52 € aloj). Se encuentra en la zona alta de la ciudad, dispone de parking (si llegas pronto), una enorme habitación con cocina equipada a tope, terraza con vistas, sofá, etc. no le falta detalle y además todo en perfecto estado. El único problema es que está como a media hora caminando del centro y eso duele cuando llevas todo el día dando tumbos de un lugar para otro.
Aprovechando que tenemos de todo, nos acercamos hasta el Lidl que tenemos cerca, hacemos compra y comemos en casa tan ricamente un par de ensaladas Cesar y un rico paté de berenjena.

Imagen del islote desde el paseo marítimo que rodea Nauplia.

Nauplia es una de las ciudades más bonitas y románticas de Grecia, famosa por su arquitectura protegida, sus castillos venecianos y por haber sido la primera capital de Grecia.
En la pequeña Plaza de San Spiridon nos encontramos con antiguas casas de los siglos XVIII y XIX.

La Plaza Sintagma es el corazón histórico y social del casco antiguo de Nauplia, caracterizada por su arquitectura veneciana y otomana.
Después de mucho caminar y aburridos de dar vueltas y recorrer todas y cada una de las calles del casco antiguo, nos vamos hasta el hotel a descansar hasta la hora de la cena que bajamos nuevamente, pero esta vez en coche.

La cena la hacemos por recomendación del hotelero en el Rte. Vasilis, bien, con raciones generosas, pero nos esperábamos algo más.
Con el estómago demasiado lleno por la abundancia de la cena, regresamos al hotel dando por concluido el día de hoy.

Día 23, el día sale gris y lluvioso, desayunamos y salimos con dirección a Micenas que será nuestra primera parada para visitar el yacimiento arqueológico. Este rico y fortificado conjunto palaciego de la Edad de Bronce tardía en Grecia llegó a su apogeo hacia el 1.350 y el 1.200 a. C.
La entrada principal es la famosa Puerta de los Leones, símbolo del poder y la fuerza de los reyes Micénicos.
Fue construida hacia 1250 a.C. y representa 2 leones simétricos frente a frente.

La Tumba de Tholos de Egisto, una de las tumbas más antiguas y significativas de Micenas, datada alrededor de 1500 a.C.
Lluvia en cantidad, acabo visitando el museo arqueológico y salgo para el coche empapado y eso a pesar de llevar el chubasquero.
El precio de la visita es de 20 € y 10 con la reducida por mayor de 65 años.
Terminada la visita salimos con destino a Olimpia que será punto final de esta etapa.

Según vamos avanzando va dejando de llover y empieza a asomar algún que otro rayo de sol. Después de casi 3 horas de viaje con paisajes de cuento y parada para tomar un rico café con rosquillas invitación de la casa en un sitio que encontramos junto a la carretera llamado Páos y tras sortear mil y una curvas llegamos a Olimpia a eso de las 13 horas.
Nos dirigimos directamente a nuestro alojamiento el Central Guest Room (48 € aloj) donde ya nos está esperando Kostas, (dueño) en la puerta del parking privado donde dejamos el coche y ya nos olvidamos de él. No es un 5 estrellas pero tenemos una buena habitación equipada con tostadora, tetera, cafetera, café, té y fruta ¿Qué más se puede pedir?

Estamos alojados en la calle principal de Olimpia donde se encuentran todas las tiendas y restaurantes de la ciudad. Siguiéndola hasta el final, unos 5 minutos a pie nos presentamos en la entrada del Yacimiento. Los precios los mismos que Micenas 20 y 10 € reducida que incluyen yacimiento y museos. Al final el día se ha quedado estupendo y así nos acompañara el resto del día.

Olimpia, uno de los santuarios más gloriosos del mundo antiguo, el lugar donde nacieron los Juegos Olímpicos, el lugar donde se enciende la llama olímpica en conmemoración de los Juegos que se originaron y se celebraron aquí cada cuatro años por la asombrosa cantidad de 1000 años.
El Filipeo o Filipeion, es una construcción circular o "Tholos", de estilo jónico situado dentro del Altis del Santuario de Olimpia.

El Templo de Zeus, el edificio más importante de los Altis fue el inmenso templo dórico del siglo V a.C. dedicado al rey de los dioses.

El Antiguo Arco de entrada al Estadio es un icónico túnel abovedado de piedra, conocido como la Krypte, que sirve de acceso monumental al lugar donde se celebraban los juegos atléticos.

La longitud total del Estadio es de 212,54 m (697,3 pies) de largo y 28,5 m (94 pies) de ancho, Este estadio alguna vez tuvo la capacidad de albergar a más de 45.000 espectadores.
Entre unas cosas y otras, visita de yacimiento, museo arqueológico y museo de los juegos olímpicos nos hemos tirado casi 5 horas y hemos salido encantados de la visita.
Regresamos al hotel, salimos a tomar una cerveza y a las 20,30 por recomendación de Kostas nos vamos a cenar a la Taverna Orestis. La cena un 10 y además nos invitan al postre y un chupito de algo parecido a un orujo.

Día 24, vuelve de nuevo el sol radiante, desayuno y como en días anteriores sobre las 8,30 salimos hacia Delfos con la intención de visitar su Yacimiento Arqueológico. Por delante tenemos unas 3 horas y 240 kms. Hasta la localidad de Patras es autopista por la que pagamos unos 6 €.

En este punto cruzamos el Estrecho de Corinto por el espectacular Puente de Rio-Antirio de 2.880 metros de longitud por el que pagamos la friolera de 15,90 €, este une el Peloponeso con la Península de Grecia.
Una vez cruzado el puente seguimos por carretera nacional hasta llegar sobre las 11,30 a nuestro hotel que se encuentra de camino a Delfos. Entramos a preguntar si podemos dejar el equipaje y nos dicen que nuestra habitación está lista, así que fenomenal dejamos todo y continuamos hasta Delfos que lo tenemos a unos 30 kms.
El hotel es el Porto Lourbas (55 € aloj/des), ubicado en la misma "playa" con una buena habitación y vistas al mar, pensamos que está genial y más por este precio. Lo peor como la mayoría de las veces el baño, bastante mejorable por una inversión mínima.

Kilómetros antes de llegar vemos que el tráfico es muy intenso y muchas retenciones, algo pasa, coches aparcados por todos los arcenes, mucha policía y mucho mercedes con chofer con mucha corbata. Mirando en internet vemos que entre los días 22 al 25 se está celebrando el Foro económico de Delfos. Foro en el que se reúnen cientos de personas que viven a cuerpo de rey, pagados por todos los curritos de a pie y que nunca llegan a ningún tipo de acuerdo, de esta forma vuelven al año que viene.
Conseguimos cruzar el pueblo y al poco de pasar la entrada a los yacimientos encontramos un hueco donde poder aparcar, justo al lado del Templo de Atenea (que está cerrado) y del gimnasio.

Nos acercamos hasta el museo de arqueología para comprar las entradas (20 y 10 € reducidas) y nos adentramos en el Yacimiento  histórico de Delfos que contiene las ruinas del santuario de Apolo de la Antigua Grecia.
El Templo de Apolo fue construido en el siglo IV a.C. era la sede de la gran sacerdotisa de Apolo y Oráculo, Pitia, que comunicaba sus profecías a sus adoradores.

El Teatro de Delfos, construido en el siglo IV a. C. es la mayor estructura del témenos (lugar a porción de terreno consagrado) del Templo de Apolo. Con sus 35 filas de asientos tenía una capacidad para albergar hasta 5000 personas.

El Estadio está situado en el lugar más alto del sitio arqueológico, concretamente a 645 metros de altitud. Fue diseñado para albergar a unos 7000 espectadores, con asientos tallados directamente en la ladera natural del monte Parmaso.

Tesoro de Atenea, el Tesoro de los Atenienses es un pequeño templo de planta rectangular, construido íntegramente en mármol de Paros, símbolo de riqueza y refinamiento. Servía como templo votivo para depositar riquezas y botines de guerra, simbolizando el poderío y la piedad de Atenas tras las guerras médicas.

Pared Poligonal hecha de piedras entrelazadas con formas curvas y poligonales. Más de 800 inscripciones, fueron hechas durante los siglos II y III a.C. que se refieren a la liberación de esclavos cubren toda la muralla.
Como aclaración, decir, que la visita a este yacimiento no es apta para todo el mundo, está en la ladera de una montaña y el desnivel hasta llegar al Estadio es bastante importante.

Acabada la visita, nos acercamos a visitar el Museo Arqueológico con una pieza imprescindible a destacar, se trata de la famosa Esfinge de Naxos, una estatua de 2,2 metros, que representa escenas de la Guerra de Troya y otros mitos griegos.

Una vez visitado, nos acercamos hasta el pueblo de Delfos que se encuentra a 5 minutos caminando, le damos una vuelta, nos tomamos un café y regresamos hasta nuestro hotel.
En mi opinión el Yacimiento y más para aquellos entendidos en la materia es una auténtica maravilla, pero echamos mucho de menos algo de información, indicaciones de cómo llegar y ante todo un lugar donde poder aparcar ya que no hay ningún sitio donde dejar el coche y en un lugar como este es imprescindible disponer de un parking.

Llegamos al hotel, descansamos un buen rato y a media tarde nos acercamos hasta Galaxidi un pintoresco y encantador pueblo pesquero que si estás por la zona no te lo puedes perder. 

Galaxidi con su doble puerto natural: el puerto central (Ágora) y Hirolakas, ofrece a lo largo de su paseo marítimo un ambiente relajado, tranquilo, con mansiones neoclásicas, tabernas, restaurantes y vistas a veleros y barcos de pesca que hacen que el paseo sea de lo más agradable.
Aprovechamos para cenar en el restaurante O Bebelis, Cum Laude la cena y el servicio. 
Y por hoy creo que ya es suficiente, hace frio y nos vamos para casa.

Día 25, hoy tenemos el desayuno incluido, no es muy variado, pero más que suficiente. A las 9 en punto arrancamos hacia Kalambaka, 245 kms que hacemos en 3 horas. La mitad del camino lo hacemos por una preciosa carretera y la otra mitad por autopista con una parada a mitad para tomarnos un café. A las 12 en punto llegamos hasta el lugar donde se encuentra nuestro alojamiento, pero como hasta las 15 horas no tenemos la entrada, nos vamos a ver algún que otro Monasterio de Meteora.

En unos 4 kms estamos arriba de la montaña donde se encuentran los 6 monasterios visitables de Meteora "rocas en el aire".
Si hay algo que sorprende, más que las propias formaciones naturales (que sorprenden y mucho) son los monasterios que coronan alguno de los peñascos.
En la imagen el Monasterio de la Santísima Trinidad, situado en un pared casi vertical, es quizá el más espectacular de los santuarios, pues a menudo parece suspendido en el aire.
Nos encontramos con hordas de gente, coches y autobuses por todos los lados, pero no hay problema de aparcamiento, lo puedes hacer en cualquier lado, aquí no hay problema.
A eso de las 2 de la tarde bajamos para el pueblo, hacemos algo de compra en el Lidl para estos días y para las 3 de la tarde estamos aparcando en nuestro apartamento La Casa del Profesor (58 € aloj). Apartamento nuevo, limpio, amplio, con una terraza que da la vuelta a todo el piso y un baño perfecto. Comemos en la terraza unas ricas ensaladas y un pate de berenjena, descansamos un buen rato y sobre las 7,30 de la tarde volvemos a subir a Meteora para ver el atardecer.

Son muchos los miradores panorámicos a lo largo de la carretera principal, pero quizá el mejor sea el de Psaropetra (cerca de Roussanou) el más famoso y espectacular.
Estamos un montón de gente y la verdad que el atardecer fue uno más de los muchos que puedes ver en cualquier sitio.
Bajamos de nuevo y la cena la hacemos en el restaurante Meteora, bien pero el listón lo traíamos muy alto y se queda lejos de igualarles.

Día 26, para las 9,20 estamos en la puerta del Monasterio Gran Meteora que vamos a visitar y que abren a las 9,30.
Pagamos la entrada de 5 € (todos valen lo mismo), visitamos lo poco que te dejan ver, la iglesia, museo, bodega y la terraza con buenas vistas y salimos de nuevo.
Sobre la roca más alta y amplia, está construido este Monasterio, consagrado a la Metamorfosis de Cristo. La ancha piedra (Platilitos) es la mayor de todas las rocas en extensión y tiene una altura de 613 metros.

Sobre una de las rocas de más considerable tamaño y abruptas de Meteora, a una altura de 551 metros se alza el Monasterio de Varlaam, éste solo lo visitamos por fuera.

El Monasterio del protomártir Agio Stéfanos, construido en la parte sureste de las rocas de Meteora, se encuentra a una altura de 528 metros.
Volvemos a subir escaleras, nunca menos de 120, vemos otro par de ellos por fuera y nos bajamos para casa para comer. 

De camino nos detenemos en  Kastraki con sus enormes rocas de fondo donde nos tomamos un rico y bien puesto café y de paso aprovechamos para darle una vuelta.

Mapa con la situación de todos los Monasterios, no hay perdida, se puede subir o por la parte izquierda pasando por el pueblo de Kastraki o por la derecha saliendo de Kalambaka.
Visitar los Monasterios es muy fácil, en el momento que llegas a la parte alta de la montaña la carretera se divide en dos, si giras a la izquierda tendrás los Monasterios de la Santísima Trinidad y San Esteban y girando a la derecha el Gran Meteoro, Varlaam, Roussanou y San Nicolás, los 6 visitables.

Por la tarde visitamos la Iglesia Bizantina Holy Church of the Dormition of the Virgin Mary una joya oculta que data del siglo VII.

Presenta impresionantes frescos del siglo XI, y obras de arte icónicas originales, así como un increíble vestíbulo de mármol en el centro.

Después de visitar la iglesia nos acercamos nuevamente hasta la localidad Kastraki donde nos hacemos una pequeña ruta entre las grandes moles de roca y al terminar una cerveza como fin del día con esta majestuosa roca de fondo protegiendo al pueblo.
La cena la hacemos aquí también en la Taverna Gardenia, muy bien y muy agradable todo.

Día 27, a las 9 en punto abandonamos Kalambaka, sus Monasterios y sus preciosos alrededores. Ahora tenemos 365 kms, 9 peajes que nos han costado 28 € (carísimos) y 4 horas justas con una parada intermedia para tomar un café hasta llegar al aeropuerto de Atenas donde devolvemos nuevamente el coche.
Nos dirigimos directamente hasta su parking y en 10 minutos hacemos la entrega sin el más mínimo problema, todo está OK. Seguido nos acercan hasta la estación de tren siguiente a la del aeropuerto, de esta forma el billete nos cuesta a 1,20 € contra 9 € si nos hubiera dejado en el aeropuerto y tren directo hasta el Pireo donde llegamos en una hora y cuarto.

Salimos del metro y en 300 metros tenemos el hotel, hoy nos alojamos en el Gallery Central Piraeus Port un 4 estrellas impecable por (61 € aloj). Tenemos una nueva y hermosa habitación, muy amplia, un baño estupendo con todo tipo de amenities y con una situación excelente, más como es nuestro caso si mañana tenemos que coger ese barco de la imagen para ir hasta la isla de Agistri.
Comemos en la habitación y para las 4 salimos a la calle.

Ya estamos de camino hacia el puerto de Mikrolimano, para llegar al mismo cruzamos por Kastela un pintoresco barrio residencial situado en una colina del Pireo desde donde tenemos unas bonitas vistas al puerto e incluso se ve perfectamente a lo lejos La Acrópolis.

Mikrolimano es un pintoresco puerto deportivo y pesquero, famoso por sus yates y excelentes tabernas junto al mar.

Nos detenemos junto letrero de bienvenida a El Pireo, un par de fotos y seguimos camino.

Ahora toca parar y tomar una fresca cerveza con palomitas en la Bahía de Zea, conocida popularmente como Pasalimani antes de continuar hasta Marina Zeas, uno de los mejores puertos de superyates del mediterráneo. 

Y ya para terminar nuestra gran caminata, en otros 40 minutos nos presentamos en el barrio de Piraiki, famosa por su paseo marítimo tabernas de pescado tradicionales y vistas espectaculares de la puesta de sol sobre el Golfo Sarónico.
En la imagen la Chapel of Agios Nikolaos.
La cena la hacemos en el restaurante The Rocks a base de pescaíto frito, bien pero quizá demasiada fritanga.

Y como ya terminamos un poco tarde pillamos un UBER, nosotros detrás y el conductor viendo una película tan ricamente mientras nos lleva hasta nuestro hotel. "Ole, ole y ole sus c......s"

Día 28, a las 8,15 dejamos el hotel, 10 minutos caminando y embarcamos en el Saronic Poseidonas con destino a Agistri, una de las islas Sarónicas enclavada en el Golfo Sarónico. 

A las 9 en punto comenzamos la travesía haciendo una primera parada en la isla de Egina donde desembarca la mayoría del pasaje, el resto continuamos hasta Agistri donde llegamos a las 10,35 horas al puerto de Skala.

Nos dirigimos directamente hasta nuestro alojamiento que se encuentra a unos 400 metros del puerto, se trata del Dionysos Hotel (39 € aloj), aunque la entrada la tenemos para las 15 horas, cuando llegamos nos dicen que ya está lista y nos la entregan entonces mismo. Nos hacen un upgrade y nos dan una habitación con terraza equipada y vistas al mar, tenemos frigo, tetera, café y té. El baño como en la mayoría bastante deficiente.

Lo primero que hacemos es reservar el hotel para los dos días de Atenas y las entradas para visitar la Acrópolis el jueves por la tarde ya que el viernes es 1 de mayo y está cerrado. Precio 30 y 15 reducida.
Con todo lo pendiente hecho, nos vamos a conocer la zona. 
En la imagen el pequeño puerto de Skala.

Iglesia Ortodoxa de Agioi Anargyroi, reconocible por su cúpula azul es la más icónica de la isla.

De camino hacia Megalochori, una parada para darme el primer baño del año en estas prístinas aguas del Mar Egeo.
En este punto y dada la hora que es nos damos la vuelta, hacemos compra en el súper y comemos en nuestra terraza, una pequeñísima siestecilla y a la calle de nuevo.

Saliendo del hotel tomamos a nuestra izquierda un sendero que nos lleva en primer lugar hasta la pequeña cala de Skliri. Continuamos el camino que bordea toda la costa hasta el punto final donde se encuentra la Playa de Chalikiada, la única playa oficial naturista de la isla. Ahora tenemos que salir a la carretera y volver por la misma hasta Skala.

Desde Skala pillamos todo el paseo marítimo hasta llegar al otro pequeño pueblo y puerto de Megalochori, separados uno del otro un par de kms.
Nos quedamos un buen rato sentados viendo cómo va cayendo la tarde y regresamos para casa.
Como recomendación, al menos en estos meses anteriores al verano es más recomendable alojarse en Skala, tiene mucha más vida.
La cena la hacemos en el restaurante que se encuentra a 50 metros de nuestro hotel, el Alkyoni, muy bien, ambiente muy agradable y espectaculares vistas desde las alturas al mar y la isla de Egina.

Día 29, hoy hemos dormido genial, nos dan las 8,30 en la cama, desayunamos al solete que ya pega fuerte a estas horas en la terraza y salimos. En primer lugar bajamos al puerto para que nos impriman los billetes del barco para mañana y a continuación hasta el rent a car para alquilar una moto con la que recorrer la pequeña isla.

Pillamos una de 50 cc por 25 € y 24 horas (el coche 6 días 27 € 🤔🤔) es lo que hay, todos los precios se mueven entre 20 y 25 dependiendo mucho del estado de la moto. Las de 125 cc estaban en los 40 €.
Al final es lo más recomendable ya que por una bici te pedían 10 € por persona y si era eléctrica 20 €, bici que recomiendo en el caso de decirte por este medio debido a las cuestas y más cuestas que hay, la isla es pura montaña.
Al final por el mismo o menor precio te llevas la moto, es lo más rápido y lo que menos cansa 😂.

Llegamos a esta pequeña cala de la Playa de la Dragonera donde vamos a pasar un buen rato al sol antes de visitar otros lugares de la isla.

El primer baño en estas cristalinas aguas del Egeo y además nadie nos molesta estamos solos, todo para nosotros.
Me gustaría aclarar que las playas son todas de piedras y guijarros, que arena prácticamente no tiene ninguna y que definiciones que leo diciendo que nada tienen que envidiar a las del Caribe o las de nuestro propio país no son ciertas, playas de llamar la atención no hay ninguna, eso sí, sus aguas son cristalinas.

Una vez refrescados y descansados seguimos hasta la "Playa de Aponisios". El pequeño islote de la izquierda es privado y hay que pagar para entrar y bañarte, Y justo donde nos encontramos hay una diminuta playa de guijarros de 3 metros para poder bañarte en esta zona. Estamos cinco minutos y nos vamos.

Y terminamos la mañana en la Playa de Mariza, que más que playa es una plataforma natural de buceo y el sitio que más no ha gustado de todos los vistos.
Aquí te puedes tirar desde lo alto al agua ya que hay mucha profundidad y además tienes escaleras para luego poder subir a la base, es muy parecido a las zonas de baño de la isla de Malta.
Después de una horita por aquí, volvemos a casa para comer. La distancia que nos separa es de unos 7 kms, 15 minutos de moto.

Por la tarde volvemos a la Mariza, pero ahora ya da la sombra así que nos vamos de nuevo a nuestra pequeña cala de la Dragonera donde estamos hasta que ya empieza a caer el sol. Tumbarreta total y además muy a gustito.

Empieza a refrescar, moto y para casa, ducha y a cenar nuevamente al Alkyoni.
El día de hoy lo podríamos definir con "Relax Max" que de vez en cuando no está nada mal.

Día 30, terminamos en el mes de abril con un doble desayuno, el primero en la terraza de nuestra habitación y el segundo como despedida en el rte. Alkyoni con maravillosas vistas que las pagamos bien pagadas, nos soplan a 4,80 € el café, creo que se ha pasado unos cuantos pueblos.
Recogemos el equipaje, nos despedimos y bajamos al puerto a esperar nuestro barco.

Aquí lo tenemos, embarcamos y para las 10,50 salimos para El Pireo con un precioso día de sol.

Hasta una próxima ocasión Agistri 👋👋.

Disfrutando del estupendo día en la cubierta del barco y de nuestra compañera de viaje, en la que vamos solos hasta Egina donde sube más gente.

A las 12,45 hacemos la entrada en El Pireo donde nos encontramos con este monstruo de crucero, se trata del Odyssey of the Seas, barco con una capacidad máxima de 5500 pasajeros, 16 cubiertas y 1600 tripulantes, una auténtica barbaridad la basura que suelta este tipo de embarcaciones 🫣🫣.

De camino al metro nos paramos a comer un bocata y así no perder luego el tiempo. Cogemos la línea azul hasta Monastiraki y aquí cambio a la verde, una estación y estamos en Omonia justo a 100 metros del Elikon Hotel (60 € aloj), habitación grande, con balcón y un baño muy correcto, café, té, frigo, todo perfecto y a 20 minutos caminando de la plaza Monastiraki. Lo peor que tiene es que ronda demasiado yonqui por la zona que para nada se meten con nosotros pero sí queda un poco de mal rollo.
Dejamos todo, cogemos la calle Athinas que sale desde la misma plaza y todo recto llegamos hasta Monastiraki, aunque antes entramos a ver el mercado de carnes, pescados, verduras, etc.

Plaza Monastiraki, situada a los pies de la Acrópolis, podríamos decir que es el centro neurálgico de Atenas.

La entrada a la Acrópolis la tenemos para las 17-18 horas, puedes entrar 15 minutos antes y hasta 15 minutos después, es decir, desde las 16,45 hasta las 18,15.
Como vamos con tiempo me tomo un rico helado para hacer más llevadero el paseo y el calor.

Bordeamos todo la montaña de la Acrópolis por la derecha, pasamos junto al Templo de Hephaestus y seguimos caminando hasta llegar a la entrada. Mientras llega la hora junto a la puerta de entrada está la roca más emblemática y accesible para fotografiar la Acrópolis, la colina de Areópago (o Roca de Ares).

A las 17,45 hacemos la entrada en la Acrópolis con hordas de gente deambulando de un lado para otro. Lo primero que te encuentras es el Teatro de Dionisio, considerado el más antiguo del mundo y la cuna de la tragedia griega

Construido entre los años 447 a.C. y 438 a.C. en la Acrópolis de Atenas, el Partenón es el Templo griego más conocido del mundo, así como el símbolo indiscutible de Grecia.

El Erecteion destaca por su arquitectura y las 6 Cariátides, esas famosas estatuas femeninas que sirven como columnas. Fue construido entre 421 y 406 a.C. era un lugar de culto a Poseidón (Dios del mar) y Atenea (diosa protectora de la ciudad de Atenas).

Sobre las 19,15 salimos de nuevo a la calle y un tanto decepcionados, al final solamente son 2 construcciones las que ves, el Partenón y el Erecteion con cientos de personas pululando por todos los lados, lleno de andamios que creo son los mismos que cuando lo visite en el año 1985 y que como dice Leo Harlem, quien a menudo ironiza sobre las obras interminables, la gestión del tráfico y la transformación urbana de Madrid le aplico lo mismo a la Acrópolis: "cuando la terminen va a quedar muy bonita".
Por otro lado, aproximadamente el 80% de toda la Acrópolis permanece intacto, aunque la mayoría está fuera de Grecia, es decir, todo postizo. Son montoneras de piedras por todos los lados con las cuales pienso que no saben qué hacer ni dónde ponerlas y por lo que pagas una entrada excesivamente cara.
Como recomendación para su visita, la mejor hora para hacerlo es por la tarde ya avanzada, hay menos gente y el color del sol sobre las piedras es mucho más bonito.

Bajamos hacia el centro por la calle Adrianou, probablemente una de las calles más comerciales (souvenirs), de paso compramos 4 detalles para regalar, terminando en el barrio de Plaka.

Continuamos la calle y llegamos  a la plaza Syntagma, el corazón político y social de Atenas punto en el que se encuentra el Parlamento Griego.
Aquí se celebra 24 veces al día (las horas en punto) el cambio de guardia, protagonizado por los Evzones. La ceremonia principal y más solemne, con banda de música y desfile completo, ocurre los domingos a las 11.
Cenamos cerca de Monastiraki y de camino para casa nos acercamos para visitar de noche Little Kook.

En el barrio de Psiri a pocos pasos de la Plaza Monastiraki se encuentra Little Kook, un par de calles difícil de describir, un lugar para vivir tú propio cuento de hadas.
Decorado con una profusión de detalles extravagantes y coloridos, parece haber sido arrancado de un libro de cuentos.
Se especializa en decoraciones temáticas cambiantes (Alicia en el País de las Maravillas, Navidad, Blancanieves, etc.) que se extienden por toda la calle.

Con la Acrópolis de fondo desde la Plaza Monastiriki, regresamos ya para casa dando por terminado el día.

Día 1 de mayo, el día de hoy amanece frio, con 12 grados menos que ayer y de vez en cuando con lluvia, nada que ver con los días que hasta hoy hemos pasado. Salimos con dirección al centro y de paso volver a visitar Little Kook, esta vez de día. La cafetería está inspirada en los cuentos de hadas, un universo de fantasía con decoración evocadora, un café temático muy conocido por su decoración cambiante y elaborada.
Durante la Navidad, el local se transforma por completo con luces, adornos y escenas festivas que cubren tanto el interior como la fachada.

Un lugar curioso a más y que recomiendo darte una vuelta para verlo. En esta ocasión estaba dedicado a Alicia en el país de las maravillas.

La Jirafa forma parte de una de las elaboradas temáticas de la fachada, transformando la calle en una especie de jungla o safari mágico. Es nuestra fachada preferida.
Pateo y más pateo, mucha gente por todos los lados ya que hoy es festivo, compramos algún regalito y a comer unas ensaladas al hotel que hace un frio de la leche.

A las 4 salimos de nuevo para visitar el barrio de Anafiotika, aferrado a la ladera de la Acrópolis, este barrio se caracteriza por sus casas blancas y callejones estrechos, que evocan la arquitectura de las islas Cícladas. 

Muy bonito pero, los pobres vecinos tienen que estar hasta el moño de tanto turisteo.
El tiempo sigue pésimo, decidimos irnos hasta la zona de nuestro hotel para cenar, pero como prácticamente no hay nada abierto, cenamos en el hotel tan ricamente.

Día 2, desayunamos en la habitación, cerramos equipaje y en la esquina nos paramos a tomar nuestro último desayuno en la cafetería que tenemos al lado. A las 10 cogemos el metro en Omonia, cambio en Monastirion y para el aeropuerto que tardamos la friolera de 1,30 en llegar, vaya que un poco más y nos quedamos en tierra.
Facturamos, pasamos rápidamente controles y a las 12,30 salimos para Madrid donde llegamos sobre las 4 de la tarde. Metro y para casa que la fiesta se ha terminado.

A TENER EN CUENTA
  • El alquiler de coches es muy barato, por seis días hemos pagado 27 €.
  • Las autopistas están en un estado de 10, pero son muy caras y además con multitud de peajes.
  • Las carreteras nacionales también están en bastante buen estado, con muy poco tráfico y muchas cámaras de velocidad.
  • Conduciendo en general son muy prudentes.
  • No existe la zona azul, ni verde ni nada de nada en ningún lado.
  • En cuanto a la visita de los yacimientos, las entradas son caras, demasiado caras.
  • Entradas monasterios de Meteora a 5 € cada uno de ellos.
  • La carestía de vida es muy parecida a la de aquí.
  • Café muy caro, no baja de los 3, 4 euros.
  • Cerveza en torno a los 5, 6 pero son de 500 cc.
  • Son los reyes por antonomasia de la berenjena.
  • El postre te lo regalan en bastantes restaurantes.
  • Tienen un serio problemas con las palomas, las alimentan por todos los lados y hay millones de ellas.
  • Lo mismo sucede con los gatos, cientos de ellos pululando por todos los lados.
  • Con día y medio para Atenas es más que suficiente, no da para más.
  • Si te alojas por el centro no necesitas coger el metro para nada, todo está a tiro de piedra.
En resumen, hemos pasado doce estupendos días, con un tiempo excelente, tanto, que nos ha permitido hasta poder darnos nuestro primer baño del año. La gente es muy agradable, el inglés está muy extendido entre la población y por lo demás no hemos tenido el más mínimo problema en ningún lado.






No hay comentarios :

Publicar un comentario