domingo, 17 de octubre de 2021

Huesca

Domingo 17 de Octubre, salimos pronto de Madrid con dirección a la provincia de Huesca donde vamos a pasar unos cuantos días por la zona del Pirineo. Un destino que hace años estamos pensando en ir pero que por una u otra cosa siempre se ha ido quedando aparcado para otro momento. Bien, pues llegó el momento de conocer una parte de esta provincia.
Nos dirigimos como punto final hacia el Pueyo de Araguás, aunque iremos haciendo alguna parada antes de llegar hasta él.

En poco más de 4 horas estamos en Alquezar, y como no podía ser de otra forma, dice ser "uno de los pueblos más bonitos de España". Su majestuosa Colegiata fue declarada Monumento Nacional en 1931 y la arquitectura y trazado medieval de su casco urbano es Conjunto Histórico Artístico desde 1982.

Yo lo veo como un pueblo súper turístico que ha perdido la identidad y esencia de pueblo. Un pueblo tan extremadamente cuidado que más bien parece ser el decorado de una película. Sólo veo alojamientos, bares y restaurantes.
Nos damos un paseo por el mismo y comemos antes de ir a hacer las Pasarelas del Vero (4 €) que tenemos para las 14,30 horas.

Antes de la hora estamos en la entrada y como no hay mucha afluencia entramos sin más. La ruta de las Pasarelas del Vero se ha convertido en una ruta muy frecuentada en Aragón, tiene aproximadamente unos 3 kms y tardamos 1,30 horas en hacerla.
Sobre ellas comentar que si estás por la zona está bien hacerlas, pero también digo que no son nada del otro mundo. El cañón en sí tiene poco o nada que te haga vibrar de emoción ni nada a destacar.

Dejamos Alquezar y paramos en Lecina que nos pilla de paso. Aquí nos detenemos para visitar la Carrasca (Encina) Milenaria, elegida árbol europeo de 2021. Un auténtico tesoro natural que se salvó del carboneo intensivo tan común en esta zona gracias a la familia Carruesco.
Tiene una altura de 16,5 metros y el diámetro de su copa es de 28 metros con una superficie de 615 m2. 
Dejando a un lado el árbol, bien vale la pena la visita de este pueblo, porque este sí que es un pueblo de verdad.

En unos 45 minutos estamos en el Pueyo de Araguás, una pequeña localidad a unos 5 kms de Ainsa y como no podía ser menos perfectamente cuidada.
Nos alojamos en Casa Dueso (48 € noche c/desay), un bonito y cuidado alojamiento, exento de todo tipo de ruidos y con una habitación perfectamente equipada en la que pasaremos las 3 próximas noches.

Descargamos maletas y nos bajamos hasta Ainsa para recorrer especialmente su casco antiguo. En ella el tiempo parece haberse detenido en el Medievo, no en vano está catalogado como Conjunto Histórico- Artístico.
Aprovechamos para cenar y ya nos subimos para casita a descansar.

Lunes 18, desayunamos espléndidamente no tengo un pero que decir y además todo a base de productos como hoy se dice y está de moda "Kilómetro Cero". Seguido nos acercamos de nuevo hasta Ainsa para comprar el pan y hacernos unos bocatas para comer. Regresamos, dejamos el coche aparcado y sobre las 10 empezamos la ruta del día, el día promete, solazo y buena temperatura.

Salimos desde el mismo Pueyo, continuamos hasta llegar a Araguás donde nos abastecemos de unas cuantas nueces y seguimos hasta llegar a Laspuña donde aprovechamos a tomarnos un buen café y descansar un rato.
Emprendemos el regreso por el mismo camino (la ruta es lineal), ahora paramos en Araguás a comer y a eso de las 16,30 llegamos de nuevo a casa.
Han sido un total de 20 kms, 385 metros de desnivel positivo y 6,30 horas de caminata.

Sin entrar en la habitación cogemos el coche y nos vamos directamente a visitar Boltaña. Su casco antiguo se remonta a los siglos XV, XVI y XVII con un entramado callejero que se retuerce abriéndose paso a plazoletas y callejones.

Unos kilómetros más adelante llegamos a Jánovas, el pueblo fantasma que nunca perdió la vida. "Un pueblo desahuciado por un pantano que nunca llegó". En 2018 el gobierno de Aragón concedió una subvención para reconstruir nuevamente el pueblo y en estos momentos ya hay varias casas totalmente reconstruidas y siguen en ello.
El puente colgante sobre el río Ara ha sido testigo de la trágica historia de este pueblo. Está situado justo en el desfiladero donde iba a levantarse la presa.
Es único en España por mantener sus cables originales (1881) y un símbolo de la resistencia contra el embalse.

De regreso a casa nos detenemos nuevamente en Boltaña, concretamente en el Puente de la Gorga. Bajo el mismo está la Gorga de Boltaña, una gran poza natural que el río Ara ha creado a su paso por Boltaña. 

Llegamos de nuevo a El Pueyo, ducha, cerveza y a cenar en el mismo alojamiento. La cena perfecta, cantidad y buena calidad. Precio 14 €, incluye primer plato, segundo, postre, café y bebidas. Si algo le tengo que achacar es que abusa de la sal.

Martes 19, volvemos a desayunar opíparamente y salimos hacia Escalona, pero no del Alberche ¡¡jaja!!. Aquí se encuentra la oficina de turismo que lleva Ordesa y el Añisclo. La atención es de diez, nos facilitan todo tipo de rutas, indicaciones, grados de dificultad, etc, etc todo con el más mínimo detalle. Ahora que ya tenemos todo y podemos decidir qué hacer, arrancamos para el Añisclo.

Cruzamos el Cañón del Añisclo (unos 13 kms), uno de los parajes más espectaculares de Aragón, una profunda garganta esculpida por el río Bellós que no nos deja de impresionar cada metro que avanzamos. Llegamos al parking de San Úrbez y comenzamos la ruta que tenemos preparada para hoy.
Por delante nos esperan unos 10 kms de subida, 2,30 horas de caminar.
La ruta es preciosa, sombra, agua, fuentes y un día maravilloso de sol y manga corta. Una vez en La Ripareta, el sitio es perfecto para descansar y comer el bocata, no dan ganas de regresar pero tenemos que hacerlo que son más de las 3 de la tarde.

De camino de vuelta nos llevamos la gran sorpresa del día, delante de nuestras narices tenemos un Leopardo del Pirineo, ya nos habían avisado de que los había pero que era prácticamene imposible verlos dado que sólo había una pareja y estaban en grave peligro de estinción. Pero justo al salir de una curva nos lo encontramos descansando, seguro que después de haber ingerido una buena cantidad de alimentos. Tampoco nos acercamos mucho por si acaso, pero la pinta era de ser una hembra. Nosotros continuamos camino y ella allí se quedó reposando. Vaya suerte la nuestra..!!
En 2,30 horas estamos nuevamente en el parking, han sido 21 kms y 6 horas de duro pateo y 785 de desnivel.

En el camino de regreso hacemos parada en el Mirador de Vió, también llamado Cañón del Añisclo. Las vistas del cañón desde este punto son magníficas, a la derecha Sestrales, el Cañón, Mondoto a la izquierda y al fondo las Treserols.
Paramos nuevamente en Escalona para solicitar información para el día de mañana y ya prácticamente de noche llegamos a casa. Ducha, cena y a descansar.
Mañana nos iremos para la zona de Ordesa.

Miércoles 20, desayunamos, recogemos todo y salimos hacia Broto donde pasaremos los dos próximos días.
Hoy dedicaremos el día a turistear hasta que lleguemos a Broto, que no todo va a ser caminar. La primera parada la hacemos en Puértolas, un pequeño pueblo con 2 ó 3 habitantes según nos dicen allí mismo. Su estado es admirable y aunque parezca mentira tiene WIFI toda la localidad.
Segunda parada Bestué en la que destaca la Casa fortificada de Antonio Barrau y la Casa Petí, con su llamativo pasaje abovedado.
Retrocedemos parte de lo andado hasta llegar al cruce que indica Escuaín. Allí haremos la Ruta de los Miradores, una ruta que no llega al kilómetro, con unas vistas sobre la garganta tremendas. En teoría aquí es fácil ver volar Quebrantahuesos, Milanos y Buitres entre otros, nosotros no vemos ni gorriones.

De camino a Fanlo atravesamos una vez más el descomunal Cañón del Añisclo, cada vez que lo veo me parece más brutal, es una pasada de cañón. Sus casas, excelente ejemplo de arquitectura pirenaica, no te dejan indiferente. Tampoco su iglesia de estilo gótico, en cuyo interior se guarda un retablo policromado del siglo XVII.
Dada la hora que es, aprovechamos para comer el bocata antes de continuar el viaje.


El camino desde Fanlo hasta llegar a Sarvisé es un espectáculo tal, que muy pocas veces creo que puedas ver en otro lugar. Es uno de los bosques pirenaicos donde el otoño despliega con mayor esplendor toda su paleta de colores.

Una vez en Broto, nos alojamos en el Hotel La Posada (46 € noche s/aloj), buena y amplísima habitación con sofá incluido y cama grand size. Relación calidad/precio un diez, perfecto para aparcar y en el centro del pueblo.
Pues una vez acomodados a 200 metros tenemos la Cascada de Sorrosal, cuenta con un salto de unos 100 metros divididos en 2 tramos. Foto va, foto viene pasamos un buen rato en este pintoresco lugar.
Sobre las 20,30 salimos a cenar, mejor dicho con intención de cenar y digo esto porque es imposible hacerlo, únicamente hay 2 lugares, un restaurante y una Pizzería y en ambos hay unas colas tremendas para poder sentarte por lo que decidimos encargar una Pizza y cenarla en nuestra habitación con un buen vino y creo que acertamos en pleno.

Jueves 21, salimos a desayunar al único sitio que está abierto a partir de las 8 de la mañana, el bar La Cantera, un lugar perfecto, cálido, acogedor y con muchas cosas para elegir.
Desayunados ya, coche y para Torla donde hacemos la foto de rigor, seguimos hasta el Puente de Los Navarros y giramos hacia la izquierda para llegar por una pista hasta el camping de Bujaruelo donde aparcamos el coche en una pradera como un campo de futbol.

A esta hora el viento es bastante intenso y la sensación térmica bastante baja. Como tenemos un bar aquí mismo aprovechamos para tomarnos un café muy caliente y ya salimos a rutear hacia el Valle de Otal y su cascada.
Se queda un día estupendo, la mayor parte de la subida es por una pista con un desnivel muy accesible y cómodo y en poco más de 1,30 horas estamos arriba.

Continuamos hasta la cascada que se encuentra al fondo del valle y la remontamos porque nos puede la curiosidad de qué habrá más arriba.

El circo en el que nos encontramos es tremendo y el color ni que hablar del mismo "apoteósico". Descansamos un buen rato deleitándonos con lo que ven nuestros ojitos y regresamos para el parking.
Poco antes de llegar nos apalancamos junto al río para comer el bocata de jamón hasta que ya nos da la sombra y seguimos hasta el coche.
Han sido 16 kms en 5 horas y 445 metros de desnivel.

Ya de bajada para casa, paramos en Torla para visitarlo y nos encontramos con un pueblo muy pintón, pero como la mayoría sin una identidad propia; todo alojamientos y restaurantes.
Para la cena, repetimos, Pizza, una rica ensalada y un buen Somontano.

Viernes 22, cargamos el coche (ya nos vamos de Broto), desayunamos en el mismo lugar de ayer y salimos hacia el Camping San Antón que se encuentra pasado Torla y punto de partida de la ruta de hoy.
El día está estupendo aunque a estas horas sólo tenemos 5 grados.
Aparcamos el coche unos metros antes de llegar al Camping (hay parking para ello), ahí mismo sale un camino a la derecha perfectamente indicado que pone Puente de Los Navarros. Continuamos por el hasta llegar al puente con el río siempre a nuestra derecha. Una vez llegado al Puente, otro indicador pone La Pradera el cual seguimos y a lo largo de la ruta pasaremos por las Cascadas de Molinieto, Tamborrotera y Abetos (la más bonita de todas).
A partir de ahora seguimos algo más de 1 kilómetro hasta llegar a La Pradera de Ordesa, punto desde el que salen otras muchas rutas como la de Los Cazadores o la famosa Cola de Caballo.

Tomamos un café junto a la chimenea que a pesar de hacer sol, arriba el aire era más bien fresco cuando estabas a la sombra, una tumbarreta con unas nueces en La Pradera y vuelta para el coche donde llegamos sobre las 3 de la tarde.
El total ha sido de 16,50 kms, 5,30 horas y 565 metros de desnivel.
Comemos junto al parking de Torla y carretera hacia nuestro nuevo destino: Hecho.

De camino nos desviamos un poco hasta Santa Cruz de los Seros donde visitamos la iglesia románica de San Caprasio del siglo XI, 7 kms más arriba el Monasterio de San Juan de la Peña y 1,5 kms más el Monasterio de Santa María, actualmente un hotel de 4 estrellas.

Retrocedemos hasta el cruce, llegamos a Puente la Reina de Jaca y giro a la derecha hasta llegar a Hecho. Aquí nos alojaremos un par de noches en el Hotel de la Val (63 € s/aloj). Un hotel un tanto decadente y anticuado a los tiempos que estamos, pero la habitación es amplia, muy limpio todo y la verdad es que estamos muy a gusto. Lo valoro como un poco pasado de precio, pero no hay otra cosa donde poder elegir.

Su bello conjunto urbano y el espectacular paisaje que lo rodea hacen de él un pueblo privilegiado. Fíjate en los tejados y en las típicas chimeneas de sus casas que han permanecido prácticamente intactas desde la antigüedad.

Las portaladas y los escudos son otros detalles arquitectónicos que te hablarán de su rico pasado. 
El transporte fluvial de la madera fue una actividad clave para la economía de este valle a partir del siglo XVI. Las aguas del río Subordán son escenario cada primavera del descenso de navatas de la Val d'Echo, una fiesta que rememora aquellos tiempos pasados.
Para cenar nos recomiendan el Subordán y para allá que vamos, lo hacemos muy bien, lo regamos con un Somontano Viñas del Vero y para casita a descansar y preparar la ruta de mañana.

Sábado 23, amanecemos con niebla y una buena helada (-2 grados) pero en breve desaparecerá y gozaremos de un día con un sol radiante. Desayunamos en el hotel un café con leche y un croissant (no nos gusta mucho el desayuno) y salimos hacia el parking de Guarrinza. Hasta llegar a él vamos cruzando Siresa, el bonito barranco Boca del Infierno que estos días tiene un colorido tremendo, el parking de Sierra de Oza, el de La Mina y todo recto hasta llegar al último tramo por pista a Guarrinza donde aparcamos el coche.

A partir de este momento mochila y cuesta arriba por pista hasta llegar al Valle de Aguas Tuertas. Desde este punto vemos un río que me recuerda a una serpiente abriéndose camino entre el verde intenso y rodeado todo por enormes picos.

Cruzamos todo el valle y empezamos una fuerte subida para llegar al Ibón de Estanés, ubicado prácticamente en los límites de la frontera de España con Francia.

El Ibón de Estanés es uno de los ibones más conocidos y visitados de la zona del Valle del río Aragón y que como vemos en la imagen podemos observar unas magníficas vistas de los valles pirenaicos franceses.
A la izquierda el pico que sobresale, el Midi d'Ossau con 2.884 msnm.
Mientras comemos unas nueces disfrutamos de las vistas hasta que sobre las 13,30 comenzamos a bajar de nuevo. Un par de horas más tarde estamos de nuevo en Aguas Tuertas donde aprovechamos para comer y ver de paso un dolmen que tenemos al lado y que ni habíamos visto. 
Regresamos de nuevo esta vez de bajada hasta donde tenemos el coche y vemos que hemos hecho 20 kms. en 7 horas y ni más ni menos que 1.000 metros de desnivel.

De vuelta a casa paramos en Siresa para ver el Monasterio románico de San Pedro, fechado en el año 833, es probablemente uno de los primeros monasterios de Aragón. Del mismo solamente se conserva la Iglesia de San Pedro, de planta de cruz latina con un único ábside semicircular muy profundo en la cabecera, el crucero y una nave de tres tramos con tribuna a los pies.
Llegamos a Hecho y decidimos quedarnos una noche más, preguntamos si tenemos la posibilidad y la respuesta es sí y a 55 € noche.
Cenamos nuevamente en el Subordán que ayer nos dejó un buen sabor de boca. Como comentario sobre este Rte: se come bien pero a un precio un tanto elevado para lo que comes.

Domingo 24, son las 8,30 y amanecemos igual que ayer, solazo, -2 grados y hoy sin niebla. A las 9 estamos en la panadería para coger una barra para el bocata y seguido hasta Siresa a desayunar en Lo Alto de la Vieja que se encuentra nada más entrar en el pueblo. Tomamos un café caliente, caliente, con un croissant recién hecho y nos vamos hasta el parking de La Mina, pero al final del todo, que es donde vamos a dar comienzo la ruta de hoy: Subir hasta el Ibón de Acherito (1875 msnm), una de las excursiones más populares y conocidas del valle de Hecho.

La ruta normal asciende hasta el Ibón y regresa por el mismo sitio, nosotros haremos una circular bastante más larga pero esto nos permitirá tener una visión más completa del entorno, sus crestas y cumbres.

Uno de los ibones que todavía permanece intacto es el Ibón de Acherito, el más occidental de todo el Pirineo Aragonés.

El Ibón de Acherito es uno de esos lugares mágicos que destilan un encanto especial y cuya imagen no se borra fácilmente del recuerdo.
Después de permanecer un tiempo disfrutando de este lugar, seguimos subiendo por la margen izquierda hasta llegar a las Peñas de Ibón (2.060 msnm), frontera España-Francia y el punto ideal para ver todo el circo de montañas que rodean este espacio natural.

Bajamos de las Peñas hasta el Ibón y continuamos haciendo la circular ahora ya todo en descenso, un descenso de unos 10 kms que se nos hace muy pesado. Pasamos por el refugio del Barcal de Acherito, paramos a comer y hasta el coche.
Nuestro GPS nos dice que hemos caminado 15 kms en 6 horas y un desnivel de 1.024 metros.
De vuelta a casa paramos a tomar café al solete de la terraza de Lo Alto de la Vieja y para Hecho.

Dejamos mochilas en hotel y salimos a recorrer el pueblo que todavía nos vamos a ir sin hacerle una visita. Vemos un bonito y agradable pueblo, con movimiento en sus calles, bares, tiendas, etc. al final vemos un pueblo con vida propia y esto nos agrada un  montón.
Volvemos a cenar al Subordán, aunque hoy lo hacemos en la barra, no habíamos reservado y esto es fundamental si quieres comer/cenar en este lugar reserva con antelación.

Lunes 25, último día y regreso para casa. Entregamos las llaves, liquidamos la cuenta y nos acercamos hasta Siresa a desayunar, hoy unas buenísimas tostadas de ajo con aceite y tomate con aceite.
Paramos en Ansó para verlo solos, no había un alma por allí, creo que madrugan poco por estos lares.

Las siguientes paradas serían en el Refugio de Linza (imagen superior) y Zuriza. 

Entramos en Navarra, pasamos de largo Isaba y volvemos a detenernos en Roncal para tomarnos un café con un rico bocatita. Continuamos hasta llegar a Burgui donde se encuentra la quesería Larra, mis quesos preferidos por antonomasia. Hacemos acopio de algunas cosas y camino...

El camino nos lleva hasta la Foz de Arbayún, un profundo cañón excavado por el río Salazar en la roca caliza de la Sierra de Leire, que tiene unos 6 kms de longitud y casi 400 metros de profundidad de paredes verticales.

Entramos en Lumbier, reservamos para comer en el restaurante Iru Bide a las 14,30 y hasta entonces nos pateamos el pueblo que personalmente me encanta.

A las 14,30 y con puntualidad británica estamos en el Iru Bide, comemos de diez, servicio rápido, buena presentación y buen precio. Y ahora me dicen que tenemos que ir a caminar a la Foz de Lumbier, me cuesta pero accedo a ello, tengo que bajar un poco la comida y el tintorro que nos hemos tomado.

La Foz de Lumbier, es una hoz estrecha labrada por el río Irati y declarada reserva natural de unos 1.300 metros de longitud. Sus paredes verticales alcanzan en su cota máxima 150 metros de altura y en sus grietas, roturas y repisas viven grandes rapaces, entre los que abundan los buitres leonados y los quebrantahuesos.
Volvemos a por el coche y ya sin parada alguna hasta llegar a Corera donde damos por terminados estos días de vacaciones por el Pirineo.

Finalmente estos son los datos de nuestras caminatas:
  • 115 kms
  • 4.300 de desnivel positivo
  • 36 horas caminando



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