Desde noviembre/diciembre del pasado año 2025, estamos barajando lugares a visitar en nuestro primer viaje del año, ese que solemos hacer por estas fechas de invierno en nuestro país. En un principio pensamos en sitios de calorcito como hemos hecho los dos años anteriores y uno de ellos es Omán al que llevamos dándole vueltas bastante tiempo, pros, contras, etc. Otro lugar que nos apetece un montón y del que nos ha hablado mucho mi cuñado que ha estado en un par de ocasiones son las Islas Lofoten en Noruega.
Pues bien, después de darle unas cuantas vueltas, nos decidimos por las Lofoten. Situadas en el norte de Noruega por encima del Círculo Polar Ártico y compuestas principalmente por las islas Austvågøy, Vestvågøy Flakstadøy, Mosquenesøy, Gimsøoy y Røst a las cuales intentaremos dar buena cuenta de ellas. Ahora toca cruzar los dedos y tener las suerte de poder ver esas maravillas de Auroras Boreales. Y menos mal que cambiamos el destino a última hora que si no nos hubiera pillado todo el conflicto del Golfo Pérsico.

Miércoles 25 de febrero de 2026, desayuno temprano y metro hacia Barajas, nuestro vuelo de Iberia con destino a Oslo sale a las 10,35.
Despegamos en hora y en otras 3 estamos tomando tierra en el aeropuerto de Gardermoen de Oslo con una intensa nevada y -3º, nada comparado con los -16º que estaban dando en días pasados.
Salimos hasta nuestra cinta para recoger la maleta que llevamos facturada y en menos de 10 minutos la tenemos en nuestras manos y listos para la salir a la calle.
Una vez estamos en el vestíbulo de llegadas vemos los indicadores para coger autobús o tren con dirección a Oslo. Nosotros nos dirigimos hacia el lado del tren puesto que es mucho más rápido y casi al mismo precio. Aquí te encuentras con dos tipos de trenes que hacen este recorrido desde la Oslo Lufthavn (Oslo Aeropuerto), uno llamado Flytoget que sale cada 10 minutos y tarda otros 19 minutos en llegar a la estación Oslo S (Oslo Sentral, o Central Station Oslo) por un coste de 268 kr. y por otro lado los trenes Regional Express con el símbolo VY que salen aproximadamente cada 30 minutos y tardan 23 minutos a la Oslo S. por un coste de 134 kr, exactamente la mitad.
De estos trenes Express hay dos líneas, la R10 y la R11 y por otro lado está el R12 que corresponde a un tren regional, todas ellas son válidas llegan a la Oslo S.
Los mostradores atendidos y las máquinas expendedoras tanto de una como otra compañía están al lado. Nosotros lo tenemos claro es la mitad de precio y tan sólo 4 minutos la diferencia.
Sacamos el ticket para el R10 que llega en 6 minutos y como antes he comentado en 23 minutos exactos estamos en el very centro de Oslo, en la Central Station.
Caminamos unos 300 metros y estamos en la puerta de nuestro hotel, el Citybox Oslo (93 € aloj/día). El check in se hace muy rápido en las máquinas que hay en la entrada (no hay una recepción como tal), metes tú número de confirmación de booking en nuestro caso, pagas con tú tarjeta y te suelta la tarjeta de la habitación, así de rápido es todo.
La habitación está bien, solo bien, no es muy amplia pero por lo demás todo correcto, aunque por el precio que tiene que menos que dejarte un par de sobres de café o té como cortesía.
Aunque tenemos nieve en cantidad por todas las calles, esto no nos supone un impedimento para salir a hacer una primera toma de contacto con la ciudad.
Lanzando unas bolas en el Stortingsparken para entrar en calor. A lo largo de lo que queda de tarde recorremos varios puntos de interés de Oslo que veremos a continuación.
El edificio Stortinget (Parlamento noruego) data de 1866 y es la sede de la asamblea nacional noruega.
National Theatret (Teatro Nacional), un bonito edificio de estilo Neoclásico que tuvo su primera representación el 1 de septiembre de 1899. En la inauguración oficial se llevaron a cabo tres presentaciones, que fueron todo un éxito.
El Ayuntamiento de Oslo fue inaugurado en 1950 y es conocido por su decoración realizada por importantes artistas noruegos.
Su carillón, formado por 49 campanas, es marca de la identidad del edificio. El ritornelo suena 18 veces diarias, y el primer miércoles del mes se toca un concierto de carillón a las 11 horas.
Es uno de los edificios más emblemáticos de la capital noruega y el lugar donde cada 10 de diciembre se entregan los Premio Nobel de la Paz.
Su entrada es gratuita.
Aker Brygge (Puerto Deportivo) uno de los lugares más turísticos de la ciudad. Todos los barcos y transbordadores parten desde este punto.
Actualmente y como en otras muchas ciudades del mundo se han transformado todos sus pabellones industriales en centros residenciales, gastronómicos y turísticos de lujo.
En la zona portuaria conocida como Bjørvika se encuentra situada en el fiordo de Oslo la Operahuset i Oslo (Ópera de Oslo) y la Deichman Bjørvika (Biblioteca Pública) así como el Museo de arte Munch.
Y para gente brava ésta y no los de Bilbao. Vaya valor que tienen y además con toda la tranquilidad del mundo, como si hubiera 20 grados 😮💨😱.
Y por hoy nos despedimos con una foto del Tigre de Oslo, uno de los habitantes más fotografiados de la capital noruega. Se encuentra situado delante de la Estación Central.
Compramos cena en el Joker, un súper que se encuentra junto al hotel y ya en la zona habilitada para ello cenamos tan requete-bien.
Jueves 26, El día amanece bastante malo, con 1 grado y bastante nieve y agua que a lo largo del día se van intercalando. Pero al mal tiempo buena cara, es algo con lo que ya contamos antes de venir.
A pocos metros del hotel nos encontramos con la Catedral de la diócesis luterana del Salvador de Oslo. El púlpito y parte del órgano principal de la Catedral, construida en 1697, son elementos barrocos originales que sobrevivieron a las renovaciones del templo.
Junto a la Catedral este Corazón que dice: "Y lo más grande de todo es el AMOR". Yo desde luego no lo pongo en duda.
Es una de las dos esculturas, creadas tras los trágicos atentados del 22 de julio de 2011.
En 2021 este proyecto de la Deichman Bjørvika (Biblioteca Pública), fue galardonado con el "Premio a la mejor nueva biblioteca pública del mundo".
Aprovechamos esta visita para recorrerla y permanecer un buen rato a cobijo de la intensa lluvia que cae en estos momentos.
El Museo Munch fue inaugurado en 1963 para mostrar las obras donadas por Edvard Munch en su testamento. Una de las principales piezas de la colección es La Desesperación, una de las obras que precedió El Grito.
Para la siguiente parada nos vamos a visitar el Ayuntamiento de Oslo puesto que ayer cuando estuvimos estaba cerrado ya para las visitas. Su horario en invierno es de 09,00 a 16,00 y su entrada es gratuita.
Su imponente Hall Principal (salón de actos) destaca por sus vibrantes murales que narran la historia, cultura y la Segunda Guerra Mundial en Noruega, incluyendo obras de Edvar Munch.
Junto al Ayuntamiento tenemos el Nobel Peace Center (Centro Nobel de La Paz), ofrece exposiciones sobre el ganador más reciente y la "Cámara de Medallas" con una medalla real.
El Palacio Real de Oslo es la residencia oficial de los reyes de Noruega y un monumento famoso por sus estancias y jardines. Fue construido en el siglo XIX.
Son ya las 14,30 y va siendo hora de buscar algún lugar para comer.

Y que mejor sitio que el Oslo Street Food, un popular mercado gastronómico con 13 puestos que ofrece un ambiente muy animado ideal para probar diferentes tipos de comida callejera.
Una vez comidos, nos vamos hasta la Estación Central para comprar los billetes de tren para mañana al aeropuerto.
Justo fuera de la estación y a muy poca distancia del Tigre nos detenemos ante el Crush Nazism, escultura que representa un gran martillo rompiendo una esvástica nazi. La obra conmemora al "Grupo Osvald", una resistencia comunista noruega clave que realizó más de 100 sabotajes contra la ocupación nazi entre 1941 y 1944.
Paseo por los alrededores y con la noche encima decidimos dar por terminado el día. Pienso que para el día que volvamos de nuevo nos queda muy poco que ver de esta ciudad nórdica.
Viernes 27, hoy toca madrugón, nos levantamos a las 5,30, ducha, desayuno rápido, recoger maleta, check out y para la Central Station donde pillamos el R10 de las 6,34 para ir al aeropuerto.
Para las 7 estamos en Gardermoen, vemos que no existe ningún mostrador para facturar, todo son máquinas para hacerlo tú mismo. En el caso de no tener que facturar equipaje pasas directamente controles y para la sala de espera de tú vuelo. Si por el contrario tienes que facturar como era nuestro caso, utiliza las máquinas de autoservicio para imprimir la tarjeta de embarque y etiquetas de equipaje, colocas la etiqueta en la maleta y la depositas en las zonas de entrega automatizadas (Bag Drop) y listo.
Como se puede ver el día está pésimo y con bastante niebla pero nuestro vuelo de SAS sale en hora a las 8,35 con dirección al aeropuerto de Harstad/Narvik Evenes.
El aeropuerto es muy pequeño con lo que las maleta sale a los pocos minutos, a 5 metros tenemos el mostrador de Enterprise, compañía con la que hemos alquilado el coche.
Teníamos reservado un Toyota RAV 4 o similar y cuando lo vamos a coger nos dicen que el único coche que tienen es un Ford Explorer eléctrico, no tenemos otra opción o lo coges o te quedas sin nada.
No tengo ni idea de cómo funciona un coche de este tipo, ni cómo se arranca, ni cómo se carga, ni nada de nada.
Nos dirigimos al parking donde se encuentra y allí no hay absolutamente nadie de la compañía que nos indique el funcionamiento del mismo, gracias a que había un empleado de la compañía XIXT que nos da unas nociones básicas de cómo funciona el coche.
Eso sí, el coche va preparado con ruedas de invierno y clavos que se agarran como si el suelo estuviera seco.
Al final entre unas cosas y otras sobre las 11,15 nos ponemos en marcha con dirección a Reine que será nuestro primer alojamiento y punto de inicio de las Lofoten.
En el mismo aeropuerto pillamos la E10, una ruta escénica que o cierras los ojos y te diriges al destino sin parar (ya habrá tiempo de hacerlo poco a poco según vayamos subiendo de vuelta) o no llegas nunca. Es tan bonito que estarías parando cada cien metros. Imponentes paredes congeladas es lo primero que vemos nada más salir del aeropuerto.
Una de las varias paradas hacemos, es imposible negarte a ello. Los fiordos helados y las montañas y carreteras llenas de nieve crean un paisaje ártico espectacular en los meses de invierno.
El paisaje te deja con la boca abierta las 24 horas del día, es alucinante.
Aunque las previsiones del tiempo no eran muy buenas, al final tenemos bastantes momentos del día con sol que todavía lo hacen más espectacular.
Hacemos una parada en Svolvær para cargar el p.... coche y de paso mientras tanto comer un poco. Otra vez nos toca pedir ayuda a una persona que estaba cargando el suyo para que nos dijera cómo hacerlo ya que uno de los problemas que te encuentras es que muchas de las electrolineras que hay solo admiten la carga a través de una app que nosotros ni tenemos, ni queremos tenerla. En este caso sí que admitía tarjeta de crédito para hacerlo. En unos 35 minutos lo tenemos cargado al 84% suficiente para llegar de sobra hasta Reine.
Las islas Lofoten están interconectadas por una impresionante red de ingeniería que incluye túneles subacuáticos, puentes colgantes y viaductos. En la imagen el puente de Tjeldsund, uno de los muchos puentes que conectan las islas Lofoten entre sí.
A unos kms de nuestro paso por Leknes nos presentamos en la boca de entrada del Nappstraumen tunnel, túnel de 1776 metros de largo que une las islas de Flakstadøya y Vestvågøya. Este se encuentra en obras y el paso en una u otra dirección te puede llevar esperas de hasta casi una hora, nosotros estuvimos como media hora esperando a que llegara lo que ellos llaman coche convoy que te cruza al otro lado.
Unos 4 kms antes de llegar a Reine y nevando copiosamente nos detenemos para cenar ¡jejeje! a las 17,30 (cierran a las 18 horas) en el rte Anita's Seafood el emporio gastronómico de las Lofoten, una mezcla entre restaurante y tienda gourmet. Nosotros lo hacemos con unas ricas ensaladas de salmón con gambas, platos contundentes y productos de primerísima calidad.
Una parada rápida en un súper para proveernos para los próximos tres días y llegamos hasta nuestro hotel, el Lofoten Bed & Breakfast Reine - Rooms & Aparment (92 € aloj/des). Tenemos en el ático una habitación espartana de unos 8 m2 con dos camitas de 90 y una velux en el techo. Creo que se pasan bastante con el precio que cobran para lo que ofrecen, pero es lo que hay. Eso sí, disponen de máquina de café y té totalmente gratuitos.
Cenamos en la habitación y como no para de llover/nevar/viento nos quedamos y a dormir pronto.
Al final entre paradas, fotos, túnel, cena y demás hemos tardado unas 6 horas en hacer unos 290 kms.
Sábado 28, ha estado toda la noche con fuertes vientos y nieve, bajamos a desayunar e igual que critico la habitación, alabo su desayuno, completo, variado, buen producto y a repetir tanto como quieras. Salimos a visitar el pueblo con muchísimo cuidado ya que las calles son pistas de hielo, Montse lleva crampones y va tan ricamente, pero yo voy bailando la jota jajaja. Tan pronto sale el sol, tan pronto nieva, así son las Lofoten.
Reine en la isla de Moskenosøya, un pequeño pueblo de pescadores, un pueblito de cuento, quizá, al menos para mí, el pueblo más idílico de todas las islas Lofoten.
Está considerado como uno de los pueblos más bonitos del país y doy fe de ello. Situado por encima del Círculo Polar Ártico, destaca por sus tradicionales casas rojas de pescadores (rorbuer) sobre el mar, rodeadas de fiordos y maravillosas montañas.
A unos 9 kms al sur de Reine se encuentra el pueblo con el nombre más corto del mundo, Å. Al poco rato de aparcar vemos cómo se acerca una fuerte tormenta de nieve, nos hace imposible seguir allí, así que regresamos al coche y tenemos que cambiar de escenario.
Su espectacular localización entre el mar y la montaña se mezcla con sus tradicionales casas rojas flotando sobre el agua, haciendo de él un lugar único.
Continuamos dirección norte hasta llegar a la localidad de Hamnøy que se encuentra como a 1,5 kms de Reine donde en estos momentos nieva con fuerza. Un pintoresco y pequeño pueblo pesquero famoso por sus icónicas casitas rojas de madera (rorbuer) sobre pilares, que se ha convertido en un paraíso fotográfico por sus vistas de fiordos y montañas.

Hamnøy, ha aparecido en numerosas publicaciones de renombre como National Geographic y Conde Nast Traveler, y se ha ganado un lugar entre los lugares más bellos del mundo.
De camino a Ramberg nos detenemos en unos secaderos de bacalao. En estas estructuras de madera tradicionales (hjell) el bacalao ártico o skrei se seca al aire frio entre febrero y mayo aprovechando las temperaturas entre -10 y -15º y el viento para deshidratar el pescado, concentrando su sabor.
Nuestro Ford Explorer con sus ruedas de invierno y clavos.
Llegamos a Ramberg, su playa es conocida por la hermosa panorámica de cumbres árticas que la rodean. Es una de las más bonitas de las islas y también una de las más populares por su arena blanca y sus aguas turquesas.
Muy cerca de Ramberg se encuentra la pintoresca iglesia de madera construida en 1780 de Flakstad. Destaca por su característico color rojo y su cúpula con forma de cebolla de influencia rusa.
El escenario para llegar hasta el pueblo de Nusfjord donde nos dirigimos es realmente impresionante.
Entramos en Nusfjord, uno de los pueblos pesqueros más antiguos y mejor conservados que muchos describen como "un museo al aire libre" y que para que no se masifique han decidido poner una tasa de entrada de 150 kr. Nosotros hacemos unas cuantas fotos desde la carretera y continuamos camino hacia Leknes donde para volver a cruzar el Nappstraumen tunnel nos toca esperar otros 40 minutos hasta que llega el convoy para pasarnos al otro lado.

Como hasta las 17 horas no tenemos la entrada en el alojamiento (nunca habíamos tenido una entrada tan tardía y más aquí que a las 17 horas es de noche) nos acercamos a visitar la Playa de Uttakleiv, conocida por sus impresionante belleza natural y su impecable arena blanca.
Cruzamos un túnel y llegamos a otra emblemática playa, la de Haukland Beach, una de las playas más populares de las islas por sus arena blanca y aguas turquesas. Incluso en esta época de invierno tienes que pagar una entrada por visitarla, un poco extraño ¿no?, pero así es. Nosotros nos quedamos aquí en la entrada y regresamos sobre nuestros pasos hasta llegar de nuevo a Uttakleiv donde nos detenemos para comer.
Una vez comidos volvemos a Leknes para poner a cargar el p.... coche. No quiero contar el sufrimiento y la mala leche que hacemos cada vez que tenemos que buscar un cargador que permita hacerlo con nuestra tarjeta de crédito. Nos tiramos 1,40 horas cargando y mientras tanto nos metemos en un súper que hay al lado a pasar el rato y sobre todo a perder todo ese precioso y escaso tiempo de nuestro viaje en enchufar y buscar cargadores para el p..... coche.
A las 5,30 de la tarde llegamos a nuestro alojamiento que se encuentra como a unos 5 kms de Leknes, el 2 Houses & A Barn Twin Room (84 € aloj), una casa entera para nosotros dos puesto que no hay nadie más alojado. Su estilo es retro total, pero muy, muy agradable.
A pesar de la fuerte nevada que cae en estos momentos no temblamos en regresar de nuevo a Leknes para cenar, con las ruedas que llevamos no hay problema.
Cenamos en el rte Makalaus que nos ha recomendado el dueño del alojamiento y la verdad que el acierto fue absoluto, un estupendo bacalao y unos pasta con pollo que está entre los mejores que he probado nunca.
Y después de cenar para casa ya, se acabó el día, descansar, leer, escribir la jornada y a soñar con los angelitos.
Domingo 1 de marzo, hemos dormido como benditos, desayunamos tranquilamente en nuestra hermosa cocina, cargamos equipaje y salimos con un importante manto blanco hacia Valberg.
Siguiendo la carretera 815 llegamos hasta Valberg deteniéndonos en su iglesia, pintoresca parroquia de madera de 1889 de gran importancia cultural y religiosa del lugar. El principal atractivo de esta localidad es su localización junto al mar con su pequeña playa.
Continuamos nuestro viaje deteniéndonos cada pocos cientos de metros embobados con los paisajes que nos rodean.
Si algo ofrecen las Lofoten en invierno es ese paisaje ártico espectacular caracterizado por montañas nevadas y afiladas que se hunden en los fiordos y sus lagos helados, imágenes que se te quedan grabadas en la retina y difíciles de presentar a través de una fotografía.
Llegamos a Henningsvær, conocido como "la Venecia de Lofoten". Se encuentra disperso en varias pequeñas islas conectadas por puentes, rodeado de impresionantes montañas y el mar. Aparcamos a la entrada en un parking público gratuito los festivos y salimos a recorrer el pueblo.
El corazón del pueblo pesquero es el puerto, cuya calle principal transcurre a lo largo de las dos márgenes del mismo.
Subimos a ver su estadio de fútbol considerado por muchos incluida la FIFA como el campo de fútbol "más bonito del mundo".
Estamos un par de horas de pateo, volvemos al coche y camino hacia Kavelvag punto fin de etapa del día de hoy.
Llegamos a nuestro alojamiento el Kavelvag Feiehus & Camping (103 € aloj). Cuando llegamos nos encontramos con más de medio metro de nieve y hielo. La cabaña es preciosa y súper cómoda, el enclave maravilloso, rodeado de una pista de esquí de fondo con bastante gente esquiando y además de forma gratuita. En este país llevar unas tablas de esquí en la mano es tan normal como llevar una mochila al hombro.
Dejamos las cosas y nos vamos a pasar la tarde Svolvær que se encuentra a unos 7 kms.
Si visitas este país en invierno y no quieres dejar los dientes en el hielo necesitarás unos crampones sí o sí.
Ya estamos en Svolvær, la ciudad más grande de las Islas Lofoten, aparcamos en un parking que hay en el centro y que al ser domingo es gratuito, nos vamos hasta la oficina de información y turismo donde nos dan información de que hacer esta tarde.
Svolvær, una pequeña ciudad portuaria rodeada de espectaculares paisajes montañosos y costas salvajes. Es conocida por su entorno natural, que atrae a aventureros y amantes de la naturaleza durante todo el año.
Nos aconsejan dar un paseo cruzando Svinøy Bridge hasta llegar a la Fisherman's wife. De camino nos encontramos con una gran extensión de secaderos de bacalao.
El Skrei (bacalao) se deja secar en armazones al aire libre durante varios meses. El suave aire salado de la costa contiene las cantidades justas de sol, lluvia, nieve y viento para garantizar una perfecta fermentación. Finalmente, el pescado se deja madurar en el interior. El pescado seco ha de dejarse en remojo durante varios días antes de que esté listo para ser cocinado.
Y como se utiliza todo el pescado, no se tira nada. Las cabezas de bacalao seco, se venden a Nigeria, donde se usan como ingrediente para preparar uno de los principales platos típicos de ese país.
Al final del puerto nos encontramos ya con la Fisherman's Wife (la esposa del pescador). Con sus 4,5 metros de altura en bronce, contempla el Vestfjord saludando a los pescadores que navegan esos mares.
Con la tarde/noche encima regresamos nuevamente al coche para volver al camping y dar por terminado el día.
Apoteósica y variada la cena que nos pegamos al calorcito de nuestra cabaña, ha sido un día estupendo y mañana promete ser todavía mejor.
Lunes día 2, para las 7 de la mañana estamos despiertos, hemos dormido como benditos y la imagen desde nuestra ventana es de mucha nieve y mucho hielo pero a estas alturas ya estamos acostumbrados a ello, es el día a día. Después de hacer un rico desayuno cargamos y sobre las 9 salimos de nuevo hacia Svolvær con la intención de ver si podemos hacer un Safari Marino que hemos visto en internet.
Aparcamos el coche en el mismo parking de ayer, pero cuidado que hoy es lunes y hay que pagar y aconsejo que se haga porque están pasando continuamente los vigilantes para controlar. Si te pillan sin pagar, las multas que te caen son bastante cuantiosas, así que no te arriesgues a ello.
Miramos en las tres agencias que están en el puerto y nos decidimos por la de imagen, la Lofoten Explorer, además tienen el mejor precio, 1095 kr por hacer el Safari Sea Eagle desde Svolvær hasta Trollfjorden con una duración de 2 horas.
Como hasta las 12 no tenemos el safari, aprovechamos para ir a cargar el p.... coche, tomarnos un café y regresamos de nuevo hasta la agencia.
Entramos en la oficina y empezamos a vestirnos para la ocasión 😂😂, traje termal, mitones (guantes), chaleco salvavidas, gorro, gafas y creo que nada más, no sé si vamos a ir en lancha, en un cohete al espacio o a participar en el Gran Prix de la tele.
A las 12 en punto montamos 10 personas en la lancha, vamos despacio hasta salir del puerto donde pone a tope sus motores y volamos hacia el fiordo deteniéndonos en un punto donde hay varios islotes repletos de águilas marinas de cola blanca (o pigargo europeo), increíbles animales que pueden llegar a tener desde 1,78 hasta 2,45 metros de envergadura de alas.
El águila marina es el ave rapaz más grande Europa y tiene una enorme población en las islas Lofoten, siendo una de las mejores áreas de observación árticas.
Estamos un buen rato observando semejantes animales y nos ponemos en marcha otra vez hacia el fiordo Trollfjorden.
El fiordo de Trollfjorden es sin duda una de las atracciones turísticas más visitadas de la región, se encuentra rodeado de las majestuosas cumbres Troll.
Las cumbres más altas visibles desde el Trollfjord son las Trolltindene, donde la más alta se eleva hasta los 1045 msnm.
Paredes de roca casi verticales se elevan a gran altura desde el nivel del mar cubiertas de hielo, creando un paisaje espectacular dentro del Círculo Polar Ártico.
El Trollfjord mide 2,5 kms de largo, en su parte más estrecha tiene 100 metros de ancho y en su parte más ancha 350 metros. Estas paredes de roca son las más antiguas de Noruega con aproximadamente 3.5 mil millones de antigüedad.
Llevamos más de una hora y empezamos el regreso de nuevo hacia el puerto de Svolvær.
Nos detenemos nuevamente en otros islotes repletos nuevamente de estas enorme águilas que campean a sus anchas y donde no les falta un buen pescado que llevarse a la boca.
Cuanto más las miras, más te enamoras. El águila marina de cola blanca tiene una longitud de 70 a 92 cm. Las hembras son significativamente mayores que los machos.
Finalmente y con pena les decimos adiós y regresamos a puerto donde llegamos sobre las 14,15 horas. Nos acercamos hasta el súper para comprar la cena y de paso aprovechamos a comer un bocata antes de salir hacia Laukvika.

La carretera panorámica por la que vamos es impresionantemente preciosa, es tan bonita que no llegas nunca a destino, son paradas y más paradas, además hoy tenemos la gran suerte de tener un día soleado que hace que todo sea distinto.
Más adelante llegamos hasta la localidad de Fiskebol, el paisaje no cambia, es una postal continua de nieve, hielo y agua con tonos entre azulados y blanquecinos. Desde luego y hablo por mí, es el paisaje invernal más bonito que jamás he visto.
Finalmente y ya casi de noche llegamos hasta Tengelfjorden donde se encuentra el camping donde nos vamos a alojar la última noche en las Lofoten.
Los 2 últimos kms los hacemos por una carretera con un metro de nieve y hielo hasta llegar a Kongsmark Hytteferie (116 € aloj). Nos hacen un upgrade y nos dan una hermosa cabaña totalmente equipada con salón/comedor, baño, cocina, dos habitaciones, vistas increíbles y el reno en la puerta 😂.
Una vez aparcados tranquilidad total, cena al calorcito de la casa, un poco de internet para chatear con la familia y a dormir que mañana tenemos que madrugar bastante para llegar sobre las 9 al aeropuerto de Harstad/Narvik.
Martes 3 de marzo, a las 6,30 am abandonamos el camping y la nieve sigue haciendo acto de presencia, por delante tenemos 119 kms y unas 2 horas de viaje. Salimos hasta la E10 que se encuentra bastante limpia de nieve y empezamos a subir hacia el norte, la carretera está llena de obras, cantidad de camiones yendo y viniendo y prácticamente todo el camino nevando y a ratos en abundancia.
Llegamos al aeropuerto y nos dirigimos sin más hasta los cargadores que se encuentran en el parking donde están los coches de alquiler, yo me quedo cargando y Montse se va hasta la terminal para facturar y recoger las tarjetas de embarque. Terminada la carga hacemos entrega de las llaves y la persona que se encuentra atendiendo (la misma que cuando lo recogimos) pasa olímpicamente de ir a ver el coche para comprobar si todo estaba bien y dice que no hay problema. Por si acaso hago fotos tanto a la recogida como a la entrega para no tener sustos luego.
A las 10,30 embarcamos en el vuelo de SAS con destino Oslo donde llegamos pasadas las 12,30 y además con un día radiante de sol.
Al estar el día despejado, las imágenes aéreas son brutales, un paisaje salpicado de montañas, lagos helados y nieve, nieve y más nieve.
Ahora tren R11 hasta la Oslo S y nuevamente al Citybox (89,50 € aloj). Por cierto en esta ocasión la habitación es infinitamente mejor que la que tuvimos anteriormente.
Como hasta las 3 de la tarde no tenemos la habitación aprovechamos para repetir alguna que otra foto pero esta vez con sol que cambia mucho.
Aquí tenemos con sol y sin nieve la Deichman Bjørvika (Biblioteca Pública).
A la derecha de la biblioteca la Operahuset i Oslo (Ópera de Oslo).
Volvemos al hotel, comemos en la zona asignada para ello y ya son las 3. Hacemos check in y a la calle que tenemos que aprovechar el día tan soleado que tenemos.
El memorial de las
"Rosas de Hierro", es una escultura conmovedora situada junto a la Catedral, creada como tributo a las víctimas de los ataques terroristas del 22 de julio de 2011 en el que perecieron 77 personas, 8 en un edificio gubernamental de Oslo y 69 adolescentes en la isla de Utøya.
La céntrica calle de Karl Johans gt. con el Palacio Real al fondo.
Palacio Real de Oslo, residencia de SM el rey Harald V y SM la Reina Sonja.
Junto al puerto deportivo se encuentra la zona denominada Aker Brygge, una zona de ocio y de moda repleta de restaurantes y terrazas donde poder tomar una cerveza o comer una hamburguesa.
Al final del muelle Tjuvholmen se encuentra el museo de arte moderno Astrup Fearnley Museum, el museo destaca por su icónico edificio diseñado por el arquitecto Renzo Piano.
Y aquí siguen los valientes de turno sumergiéndose en las heladas aguas del fiordo😤😤.
En la calle comercial/peatonal Karl Johans gt. 20 y fundada en 1894, tenemos la panadería/pastelería W.B Samson una de las panaderías más antiguas y queridas de Oslo, se encuentra en el encantador barrio de Frogner conocido por su arquitectura histórica y sus elegantes boutiques. A destacar la bollería de canela de la que hacemos buen acopio y de un bollo almendrado que nada tiene que envidiar al rollo de canela.
Volvemos para el hotel y hacemos un break hasta 19,30 que nos iremos a cenar.
Como despedida de este bonito viaje, la cena la hacemos a menos de 100 metros del hotel, se trata del restaurante indio Mantra, cenamos maravillosamente bien y con una estupenda cerveza (la 1ª del viaje).
Muy satisfechos regresamos la hotel para descansar y dejar todo preparado para el día siguiente que regresamos para casa.
Miércoles 4 de marzo, nos levantamos sin prisas, desayuno y salimos a la calle para hacer la primera foto del día con el famoso tigre. Continuamos hacia la zona de Grünerløkka el barrio más alternativo de Oslo.
Ya estamos en Mathallen Oslo, un centro de comida gastronómica donde poder adquirir productos de fabricantes noruegos a pequeña escala al igual que productos importados especiales.
Aquí está la barra de Mon 😂🥰. Similar al Mercado de San Miguel en Madrid, es un punto de encuentro popular para probar comida noruega, como salmón y carnes de caza, y cocina internacional, a menudo con áreas de comedor compartidas.

Grünerløkka conocido localmente como "Løkka", es el barrio más alternativo, bohemio y de moda de Oslo.
Distrito de ambiente juvenil, mercadillos, grafitis, tiendas vintage, encantadores cafés, y arte urbano, es la máxima expresión de la modernidad.
Situado al este del río Akerselva, se encuentra "Løkka", un antiguo distrito industrial transformado en el corazón cultural de la ciudad.
Las calles de Grünerløkka están llenas de arte callejero de calidad, transformando las fachadas residenciales y comerciales en bonitos lienzos.
Restaurante Stortorvets Gjætgiveri, uno de los edificios más antiguos de Oslo, un sitio popular de reunión desde principios del siglo XVIII.
Regresamos al hotel, descansamos una última hora hasta hacer el check out a las 12 y equipaje en mano nos dirigimos de nuevo a la estación, compramos un par de bocatas en el Narvessen y tren al aeropuerto.
Para las 13 horas estamos en Gardermoen, facturamos, pasamos controles y a las 15 horas despegamos para Madrid donde llegamos a las 18,30, metro para casa y fin de fiesta.
A TENER EN CUENTA
- Estamos hablando de un país muy caro, como referencia un café entre 5 y 6 euros, una cerveza no baja de 12 y una comida como por ejemplo unos noodles ronda los 25.
- No es necesario cambiar dinero, todo se paga con tarjeta.
- No se necesita pasaporte ni carnet de conducir internacional, con DNI y tú carnet de conducir español es suficiente.
- Si viajas en tren compra siempre el ticket el revisor está pasando continuamente y las multas si no llevas billete son muy elevadas.
Ahora hablamos de las Lofoten:
- Cuidado al alquilar un coche, debes hacerlo en Hardstad/Narvik que es el aeropuerto y no en Narvik que se encuentra a unos 60 kms.
- Consulta siempre el estado de las carreteras en Estado carreteras
- Cuidado con el viento, es una zona donde sopla con mucha fuerza y debes extremar las precauciones, especialmente al cruzar los puentes.
- Si viajas en invierno, no te olvides de llevar unos crampones urbanos, es la única forma de andar con tranquilidad sin temor de dejar los dientes en el asfalto.
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