lunes, 15 de septiembre de 2014

Menorca

Sábado 13 de Septiembre, volvemos de nuevo a Menorca, mi lugar preferido por excelencia de vacaciones.

A las 12 del mediodía salimos de Madrid y en una hora de vuelo estamos aterrizando en el aeropuerto de Maó.
Recogemos el coche que hemos alquilado con Goldcar y sin más preámbulos nos vamos a Ferreríes y en concreto al Aparthotel Loar donde ya estuvimos hace 2 años y que tan bien nos trataron. (49 € día).

Comemos un poco y nos vamos hasta la playa de Binigaus a darnos un baño, seguido y después de una duchita  llegamos a Mercadal donde se celebran las fiestas de Sant Nicolau.

Jinetes, caballos y público son los protagonistas por igual del espectáculo durante los jaleos que se celebran en la Plaza Mayor.

El caballo menorquín es una raza  propia de Menorca y que destaca por ser tranquilo, obediente y ante todo por el color de su capa negra.
A la de la derecha le queda un poco todavía para llegar a tener esa capa negra, pero está en ello.

Domingo 14, mientras desayunamos Alejandro nos da las instrucciones  de la ruta que queremos hacer hoy, concretamente queremos caminar por el Barranc d'Algendar.
Arrancamos y nos equivocamos al coger el desvío, subimos hasta S'Enclusa, una base militar norteamericána entre los años 60 y 90, que actualmente se encuentra abandonada y como el camino no continúa tenemos que darnos la vuelta. 
Bueno han sido unos tres kilómetros que nos lo  tomamos como un calentamiento.

Ahora sí, estamos en el Barranc d´Algendar, el barranco más grande e importante de Menorca y que va desde Ferreríes hasta Ciutadella.

Después de estar caminando unos 14 kms regresamos a comer a Ferreríes por el Camí Real.

El pueblo nos espera y un baño en la piscina y una cerveza con una tapa también.

Comemos una buena ensalada y una rica pasta y nos vamos a todo correr hasta Cala Mitjaneta, una minúscula cala sin apenas arena y donde sólo caben 2 ó 3 personas en función de la arena que haya.

De regreso a Cala Galdana nos acercamos hasta el mirador que da vistas a Cala Mitjana para hacer una última foto.

Para terminar el día y antes de regresar de nuevo a Ferreríes, hacemos una parada en Cala Galdana para ver este atardecer. 
Mañana será otro bonito día, al menos eso esperamos.

Lunes 15, de camino a nuestro punto de arranque de la caminata de hoy paramos para hacer una corta visita a la Ermita de Sant Joan de Missa.

Aparcamos el coche en Cala Turqueta, punto donde empezaremos a caminar hasta llegar a la Cala de Son Vell.

Llegamos a la Cala des Talaier donde aprovecho para darme mi primer baño y donde soy picado en dos ocasiones por medusas, una en el pie y la otra en el brazo, son auténticas descargas las que te propinan.
El agua está demasiado caliente y según me acerco nadando a la playa veo que hay montones y que no puedo esquivar a todas.

Siguiente parada en la Cala Son Saura. Esta dividida en dos y como podemos ver, en la primera no hay absolutamente nadie. Tiene demasiada posidonia y a la gente parece que no le gusta mucho.

Nada más pasar esta cala encontramos un buen sitio donde no hay absolutamente nadie y que por supuesto aprovechamos para darnos un baño de auténtico lujo.

Llegamos hasta Son Vell,  fin de etapa y regresamos de nuevo para nuestro punto de partida en Cala Turqueta.

Sobre las 7 de la tarde llegamos de nuevo a Ferreríes después de haber caminado unos 16 kms con un sol de justicia y durante algo más de 6 horas.
¿Y qué mejor que una buena jacuzzi para relajarse después de un duro día de caminar?

Martes 16, nos levantamos prontito para subir antes de que haga más calor hasta la Ermita de Sa Rovellada que se encuentra en la cima de la montaña y desde donde las vistas sobre Ferreries son magníficas.
Estamos un ratito y luego para abajo a desayunar que todavía no lo hemos hecho.

Nos vamos a pasar el día a Cala del Pilar y otras calas limítrofes, nos daremos una buena pateada hoy también.

Caminamos por el Camí de Cavalls como 1 km y nos acercamos hasta esta playa llamada Pla de Mar, muy curiosa por las enormes piedras de color rosado que tiene.

¿Dónde está el Gali?  ¡jejeje! me encanta este lugar.

Regresamos nuevamente hasta Cala del Pilar donde entre baño, bocata y baño nos tiramos casi 2 horitas.

Otro paseíto de sube y baja hasta Ets Alocs, una pequeña cala de pequeñas piedras pero muy bonita que dista de la anterior como 1 km.

Ultimo chapuzón antes de dejar definitivamente la playa por hoy. Es una auténtica delicia poder bañarse en estas cálidas y limpias aguas que tenemos a tan sólo una horita de avión de casa.

Para terminar el día lo hacemos con una corta pero dura subida hasta el Castillo medieval de Santa Águeda. Se cree que el empedrado de la calzada tipo calzada romana data del siglo XIX.

A pesar de la decadencia del castillo, la visita es de gran interés, no tanto cultural como yo había pensado, pero sí paisajístico. Vistas 360º a toda la isla que impresionan desde esta altura.

Emprendemos la bajada hasta donde hemos dejado el coche y nos vamos para casita, el día de hoy lo tenemos terminado. Ahora como todos los días un jacuzzi, una birra o un vinito y a cenar.

Miércoles 17, el día promete que va a ser bueno, entretenido y movidito. Empezamos el día en Es Grau, un paraje muy guapo, que nos gustó mucho en el anterior viaje y donde bañarse es una delicia.

De camino a Ferreríes, hacemos una parada en el Faro de Favaritx, rodeado de acantilados de pizarra negra y grisácea que forman un paisaje lunar.
El faro fue construído en 1.922, actualmente se encuentra dentro del Parque Natural de s'Albufera.

Comemos, buscamos a Alejandro que hoy se viene con nosotros y salimos hacia la playa de Algairens donde dejamos el coche y empezamos nuestra caminata hacia Cala Carbó.
Gracias a la claridad de los letreros no habrá problema en llegar ¡jeje!

De charleta poquito antes de llegar a la Cala. El acceso es bastante complicado, en esta ocasión contamos con este fantástico guía que se conoce la isla de cabo a rabo.

Llegamos a la playa, no hay nadíe y según nos dice únicamente suele venir algún que otro surfista de vez en cuando.

Cala Carbó se caracteriza por su "0,0" de ocupación, por sus cristalinas aguas y por su arena gruesa y oscura, de ahí su nombre. El color rosaceo de sus piedras de canto rodado le confiere un color especial.

Arrecife de los frailes, su nombre le viene por el parecido con los capirotes utilizados por los mismos.

Dejamos Cala Carbó, pero nó sin antes comerse este enorme sandwich bien relleno. La subida es dura y quiere hacerla con provisiones para que no le entre la pájara.

Después de la sudada un baño en Algairens, ver el atardecer y para casita que tenemos algo que nos debe de estar esperando.

Aquí está la recompensa al esfuerzo de esta tarde, una espectacular caldereta de pescado que quita el sentido. Exquisita es poco para definir como estaba, la imagen lo dice todo. 

Jueves 18, hoy caminaremos hasta Cala Mongofre, un lugar que nos encantó hace 2 años, pero esta vez ha sido todo lo contrario, mucha gente, embarcaciones y sin darnos ni un sólo baño, nos damos la vuelta.

Bonitos rincones durante todo el recorrido por el Camí de Cavalls.

La tarde la pasamos nuevamente en Algairens, estamos cerquita de Ciutadella y luego hemos quedado con Tomeu y Xisca para tomarnos una cerveza y unos pinchos con ellos.

Viernes 19, desayunamos y nos despedimos de Alejandro y familia hasta otra ocasión, tenemos que regresar de nuevo a casa.
Antes de entregar el coche, nos acercamos hasta S'Algar, uno de los centros turísticos más importantes de la isla.
Caminando por sus acantilados nos encotramos con estas curiosas formaciones en la roca.

Llegamos hasta la Cala des Rafalet, una de las grandes desconocidas de la isla y uno de los rincones secretos que guarda Menorca.
Ahora ya toca entregar el coche y salir hacia el aeropuerto esto se ha terminado.

Adiós Menorca, hasta el próximo año, seguro que volveremos y si es posible sobre mayo para verla con su intenso verde primavera.

Sobrevolando Madrid, estos nubarrones auguran un tiempo mucho más fresco e incluso lluvia.

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